domingo, 3 de junio de 2007

Capitán Kirth... verdugo y salvador.

V… Ilusión y quiebre.



…y todavía no entiendo a ciencia cierta lo qué pasó ese día. Podría decir que mi vida cambió en aquel escenario de madera donde casi me convierto en el verdugo del que había salvado la vida de mi pequeña hermana, pero no, no fue ese el día.
Lo conocía desde hacía años y siempre lo desprecié. Es que cuando se jura con espada en mano para servir y proteger, se busca constantemente el prestigio que conlleva un logro, y él siempre me hizo hacer el ridículo en público. Mi misión era apresarle para que fuese juzgado y que se pudriera su cuerpo y su recuerdo en un frío calabozo pero, cuando por fin logré verlo maniatado y su vida estuvo en mis manos, me odié por tener que matarle. Gracias a las estrellas no fue así.
Sin embargo no fue ese el momento donde mi perspectiva cambió, sino aquel día cuando trabajaba para mis viejos enemigos y el grupo me convenció de mi error. ¡Fue todo tan rápido! Lo odié durante años y lo aprendí a respetar de un segundo para otro.
Que irónica es la vida. Quién diría que un Capitán como yo terminaría trabajando junto al hombre más buscado en las cuatro naciones. Y que orgulloso me siento ahora de haber estado equivocado.
Cuando éramos enemigos me hizo tragar fango más de una vez, y ahora sé que me desayunaría gustoso un plato diario por enmendar mi error.

1 comentario:

Tierna Ausencia dijo...

también lo leí
pr no tengo komentarios
solo ke me gusta
jijij

un besito

ta ta

Karito