viernes, 9 de marzo de 2007

ADEPTO

Es extraño... juro que lo intenté. Tomé el teléfono y llamé a mi pasado, algo en mí quería volver a hundirse en ese fango frío que tanto me costó abandonar. Quizás sea por protección estelar o por mera suerte (cosa en la que no creo), pero fui a dar a un buzón de voz. Cuando, como era de esperarse, ese mundo me devolvió la llamada, mi mano quedó suspendida sobre el teléfono viendo como el visor me anunciaba que ese era el momento clímax de mi decisión... que si apretaba un simple botón para aceptar, ya no habría vuelta atrás. Después de unos segundos el aparato dejó de chillar y mi corazón se tranquilizó momentáneamente. Desde entonces no han secado las llamadas y yo aun no contesto.
Tengo mis ideas claras, de eso estoy seguro... nunca las había tenido tan claras. Quizás por eso mismo es que busqué una manera de confundirme y así poder huir de algo que ya echó raíces en mí. Traté de huir, pero me di cuenta que era imposible... ¿cómo correr de algo que se lleva por dentro? Con una sonrisa melancólica lo acepté y comprendí que ese era mi problema y de nadie más... moriré en silencio y lo atesoraré en las sombras, pero mi pasado se queda donde está... en el pasado. Quizás mi cabeza estaba dispuesta a volver, pero mi corazón dictaba otra cosa... tú así lo quieres, por lo que me veo en la obligación de morir en silencio para no perturbar tu existir, mi dulce ángel. O al menos lo intentaré… debo reconocer que mi voluntad está siendo bombardeada por mis sentimientos.
Ahora no soy más que estática e inercia.

No hay comentarios.: